Luis Abel Guzmán, acusado de homicidio en la peluquería Verdini de Recoleta, se presentó al inicio del juicio en la Cámara del Crimen comparándose con Jesucristo por supuestas vejaciones del periodismo, similar a las que él causó a su víctima Germán Gabriel Medina el 20 de marzo de 2024.
En su declaración, Guzmán relató su carrera en peluquerías como la de Roberto Jordano y Verdini, alegando un conflicto por indemnización de 55 millones, pero echó culpas a Berdini por el uso de formol prohibido y nocivo, pese a chats que prueban lo contrario. Admitió el crimen pero minimizó premeditación y alevosía, alegando emoción violenta, no recordando dónde descartó el arma ni el celular, y justificando portarla por inseguridades previas no corroboradas.
La familia de Medina y abogados destacan la premeditación probada: Guzmán cerró el local con llave, privando de libertad a presentes, atacó alevosamente mientras Medina tomaba cerveza al fin del día laboral, sin chance de defensa. Testigos como Noelia Palazzo y Berdini recibieron custodia por temor, y medios junto al Ministerio de Seguridad de Patricia Bullrich impulsaron su captura tras 70 días prófugo.
Germán Medina, peluquero querido sin conflictos, mencionó problemas con formol de Guzmán pero no obsesivamente. El juicio continúa martes a las 14, con alegatos y veredicto en semanas, esperando perpetua por homicidio agravado.