Estados Unidos levantó la mayoría de sanciones al petróleo ruso hasta el 16 de mayo para aliviar el suministro ante tensiones en Medio Oriente y el Estrecho de Hormuz, por donde pasa el 20% del comercio mundial de petróleo.
El Departamento del Tesoro autorizó operaciones de embarque y entrega de petróleo ruso, incluyendo la flota fantasma, mientras persisten prohibiciones a Irán, Corea del Norte, Cuba y regiones ucranianas ocupadas como Crimea.
La medida responde al cierre parcial del Hormuz por Irán y busca evitar disparada de precios de combustibles, permitiendo compras rusas pese a sanciones previas.