El jefe de Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, general Dan King, anunció que perseguirán cualquier barco con bandera iraní o que apoye a Teherán, preparando abordajes de petroleros y buques mercantes sospechosos en aguas internacionales fuera del Golfo Pérsico.
Responsables estadounidenses informaron al Wall Street Journal que esta ampliación busca atacar buques vinculados a Irán que transporten armas o material de apoyo al régimen. Mientras, Irán conserva miles de misiles y traslada lanzaderas desde depósitos subterráneos, aunque su infraestructura de defensa sufrió daños que reducen su capacidad de producción rápida de misiles.
Esto se suma a la intercepción previa del buque iraní Tosca (o Towska) por el destructor Spruance, que ignoró advertencias durante seis horas y fue inhabilitado con disparos a la sala de máquinas, abordado por marines y puesto bajo custodia para inspeccionar su carga sancionada por el Tesoro de EE.UU. Donald Trump confirmó el incidente y amenazó con destruir centrales eléctricas y puentes iraníes si no aceptan el acuerdo justo ofrecido, mientras envía representantes a Islamabad para negociar.
Irán acusa el bloqueo de ilegal ante la ONU y exige desbloquear el Estrecho de Hormuz como condición para las reuniones en Pakistán mañana. El tráfico marítimo permanece paralizado, con pérdidas diarias de 500 millones de dólares para Irán.