El pastor resalta que Dios provee disciplinas espirituales como retiros de oración, silencio y ayuno para combatir las fuerzas de maldad que atacan a la familia, el hogar, los hijos y el ministerio. Estas armas invencibles fueron usadas por Jesús, Elías, los apóstoles y grandes avivadores que caminaban con Dios en montes y montañas.
Continuando su enseñanza, el pastor enfatiza que Jesús practicaba retiros habituales de oración y silencio para conectarse con el Padre, apartándose a lugares solitarios como el monte o Getsemaní, según relatan Lucas y Juan. Venció a Satanás tras 40 días de ayuno, y el diablo lo tentó tanto al inicio como al final de su ministerio.
Explica cómo planificar retiros: presupuestarlos en la agenda, elegir lugares silenciosos como una carpa, el río o un baño, apagar distracciones como celulares y TV. Comparte anécdotas personales, como orar en el río durante su trabajo en una fábrica de celulosa en Capitán Bermúdez o en el baño.
Recomienda combinar retiros con caminatas de oración, poder del acuerdo en pareja o familia, ayuno diferencial como el de Daniel, adoración y lectura de la Biblia. Llevar un cuadernito para anotar revelaciones divinas o distracciones demoníacas. En crisis de fe, familia o salud, un retiro purifica y da visión de Dios.
Glorifica a Dios por estas herramientas que derriban gigantes y fortalezas, invitando a practicarlas para priorizar a Dios diariamente, incluso en aviones.