En Merlo, localidad de Libertad, un delincuente con capucha y cómplice mujer asaltaron a una kiosquera por una ventanita, exhibiendo un arma y llevándose lo poco recaudado esa noche pese a la resistencia de la víctima y su perro.
En otro robo en La Matanza durante el día, un ladrón ingresó al diminuto kiosco, mostró un arma real sacando el cargador para probarla, amenazó con balazos y obligó a la mujer a entregar el efectivo, aunque ella se negó a ir al fondo y lo empujó para cerrarle la puerta.
Los panelistas destacaron el riesgo del oficio para mujeres kiosqueras, expuestas en horarios extensos por bajos márgenes, similar a deliverys, y el shock que paraliza a las víctimas ante el arma.
Quedaron grabados los rostros, vehículo y diálogos como "tranqui mami" o "dale porque te doy un balazo", esperando que sirvan para identificarlos.