Aparece un hombre con zapatos puntiagudos bailando en la calle y performances arriesgadas con fuego en vestidos sobre escenarios, destacando puestas en escena impresionantes. Culmina con una coreografía en estructura alta muy riesgosa y otra esquivando palos en el piso que requiere habilidad extrema.
La última danza muestra perfecta coordinación casi a ciegas, con plumas cubriendo la visión de los bailarines, todo acompañado de buena música.