Emprendedores de cervecerías artesanales reportan una caída drástica en ventas, operando al 20% de su capacidad instalada en marzo, con fábricas diseñadas para 200.000 litros mensuales vendiendo solo 40.000, debido a la recesión económica y pérdida de poder adquisitivo de la clase media.
Los productores como Manuel y Orlando explican que el consumidor no llega a fin de mes y prioriza necesidades básicas, agravado por tendencias globales como la abstemia en la generación Z y competencia con cervezas importadas más baratas, donde una lata vacía ya cuesta 50 centavos de dólar.
Costos energéticos disparados en luz y gas impactan fuerte la producción, mientras fábricas medianas desarman equipos vendidos en grupos de WhatsApp; algunos instalaron paneles solares para achicar gastos, pero el consumo bajó 35% sin temporada de verano tradicional.
Para sobrevivir organizan fiestas mensuales como "Glices" con música y comida, diversifican a bebidas bajas en alcohol, buscan mercados locales y eventos, pero temen cierre masivo de colegas este invierno, con el 10% ya perdido el año pasado.