Carlos Thays, paisajista francés llegado a Argentina en fines del siglo XIX, transformó la relación de Buenos Aires con la naturaleza como director de paseos desde 1891, diseñando espacios verdes como pulmones urbanos.
Creó o rediseñó el Parque 3 de Febrero (Bosques de Palermo), Jardín Botánico, Parque Lezama, Parque Centenario, Barrancas de Belgrano, Parque Patricios, Plaza Congreso, Plaza de Mayo y Barrio Parque.
Su influencia se extendió a Parque Independencia en Rosario, Parque 9 de Julio en Tucumán, Parque General San Martín en Mendoza, Parque Sarmiento en Córdoba y Parque Nacional Iguazú. Impulsó arbolado urbano para combatir islas de calor y mejorar habitabilidad.
Su legado de infraestructura verde es vital hoy en ciudades densas, promoviendo equidad en distribución de espacios verdes.