El ministro Luis Caputo sacudió al gobierno al reconocer en una reunión de mesa política el 30 de marzo que agotó todas las opciones técnicas para reanimar la economía, al afirmar textualmente que "ya tiré toda la carne al asador" con ajuste fiscal, tornillo monetario, acuerdo con el FMI y ayuda de Estados Unidos.
Caputo culpó al ruido político por el fracaso de la macroeconomía en impactar la micro, acorralado por las restricciones de Javier Milei a herramientas heterodoxas y desastres como los escándalos de Adorni, la mala relación con gobernadores y la competencia provincial de Karina Milei.
El ministro expuso que el riesgo país no baja porque la política oficial no es sustentable y urgió un acuerdo urgente con gobernadores para reactivar motores económicos, generando discusión acalorada en la cúpula y críticas internas por promover cuadros propios contra aliados provinciales.
Panelistas destacaron conflictos previos de Caputo con Milei por colocación de deuda y demandas del FMI, afirmando que no hay programa económico real y que el modelo es crecer sin desarrollo.