En El Salvador, bajo estado de excepción de Nayib Bukele, la justicia realiza juicios masivos por video a más de 91.000 detenidos en guerra contra pandillas, eliminando presunción de inocencia por condenas en serie.
Gladys Villatoro denuncia que su hijo William, técnico, fue agrupado con presuntos Barrio 18 sin proceso justo. Reinaldo Santos dice que su hijo Jonathan, obrero, fue detenido jugando videojuegos por vivir en barrio humilde.
Reforma legal quitó audiencias preliminares; jueces deciden cientos de casos a la vez. Abogados llaman al proceso una fábrica de condenas que ignora pruebas, con penas hasta perpetua para menores. Familias claman inocencia en sistema que celebra reducción de violencia.