Las autoridades colombianas advierten que es imposible controlar la población de hipopótamos, que afectarán los ecosistemas locales. Para el año 2030 se estiman al menos 500 hipopótamos impactando especies nativas como el manatí y la tortuga de río.
En responsabilidad con los ecosistemas, se toman acciones para reducir su número. El modelo inicial recomendado por técnicos en 2022 proponía sustraer al menos 33 especímenes por año.