Agostina Páez, abogada detenida en Brasil por racismo, resolvió mediante acuerdo con su expareja una denuncia en Santiago del Estero por retener un auto a su nombre que él pagaba en cuotas.
La expareja envió carta documento y denunció tras reclamos fallidos por el vehículo, generando escraches; finalmente acordaron tras idas y vueltas con abogados de por medio.
El caso se suma a su conflicto en Brasil no resuelto, donde víctimas piden más resarcimiento tras video de su padre Mariano Páez mostrando racismo en Argentina.
Se menciona relación rota con el padre, quien ayuda económicamente pese a denuncias previas por usurero y narco en su empresa de colectivos, aunque no avanzó investigación.