Ricky Martin llega al país con sus hijos, saluda desde balcón de hotel como el Four Seasons y otro posiblemente Dubois, recordado por venir desde chico con Menudo y conferencias respetuosas con prensa.
Conocido por novios argentinos y visitas, siempre agradable sin mal modo pese a largas charlas; viaja con hijos varones de 17-18 años y la nena chiquita, sale a comer y no se queda quieto.