Ricky Martin llenó el Campo Argentino de Polo en Buenos Aires con un show de una hora y media, cantando clásicos como Pégate, María y Fuego de Noche, Nieve de Día que improvisó especialmente para el público argentino.
Llegó con sus hijos Valentino y Mateo, mostró su físico de 54 años y caderas movedizas; fans locos gritaban desde balcones del Palacio Udaondo, tiraban bombachas y regalos; terminó diciendo "son un vicio mi amor y mis drogas".
Panel del programa elogia su talento, onda y amor por Argentina; hoy repite show, éxito total con entrada repleta.