Mariana Kers responde por qué una persona siente presión para rendir en sexo con la pareja pero disfruta plenamente con el amante.
La rutina, obligaciones y expectativas cotidianas generan exigencia en la pareja, mientras el amante activa dopamina y profecía autocumplida de mejor rendimiento sin expensas ni responsabilidades.
Factores personales como perfeccionismo influyen, reforzando circuitos neuronales positivos con el amante por novedad y diversión.