El presidente libanés Joseph Aoun exigió en discurso televisado un alto al fuego permanente con Israel tras seis semanas de bombardeos, agradeciendo a Trump y países regionales por la paz, sin verlo como debilidad o concesión.
Aoun rechazó que Líbano sea plaza o campo de batalla ajeno, asumiendo responsabilidad para detener ataques israelíes, retirar tropas y liberar territorio, con referencias veladas a Irán y Hezbollah que atacó Israel en apoyo a Teherán.