Los precios de la gasolina en Estados Unidos alcanzaron un promedio de 4,02 dólares por galón en marzo, el más alto desde 2022, debido a la guerra en Medio Oriente y cierre parcial del estrecho de Hormuz. El diésel subió a 5,45 dólares, impactando logística y costos de bienes.
El secretario del Tesoro Scott Besen espera precios alrededor de 3 dólares para el verano, optimista por el alto el fuego y fin próximo del conflicto, según Trump. La subida enoja a votantes de Trump, que prometió combustibles baratos.
La Asociación Estadounidense del Automóvil registra el mayor aumento mensual, con efectos en cadena en economía por mayores costos logísticos.