El Palacio de los Bichos, edificio emblemático en Villa del Parque sobre calle Campana, es conocido por su mitología urbana y leyendas de fantasmas derivados de una tragedia ocurrida a inicios del siglo XX. El inmigrante italiano Rafael Giordano lo construyó como regalo de bodas para su hija Lucía, decorado con gárgolas que los vecinos llamaron "bichos".
Durante la fiesta de bodas en la planta baja, la pareja recién casada subió a un carruaje para su luna de miel, pero un tren chocó contra él cerca de las vías, matándolos ante los invitados que observaban desde los balcones. Rafael Giordano enloqueció, cerró el palacio y lo abandonó por 80 años, donde se reportaron aullidos, puertas cerrándose y sombras.
Vecinos e inquilinos actuales relatan fenómenos paranormales: puertas que se abren solas, música de discos de vinilo que reproduce en loop sin energía, luces que se prenden, sombras en vestidores y presencias constantes. Algunos sienten energía negativa o portales abiertos, mientras otros atribuyen todo a la tragedia repetida eternamente.
La silueta del castillo forma parte del escudo barrial, y aunque es tabú hablarlo, los relatos persisten: novios bailando, insultos, ruidos de tren y cadenas. Expertos en espiritualidad han intentado limpiar la energía, pero las anécdotas cotidianas continúan en los departamentos.