En la Plaza de Mayo, el sacerdote portugués Padre Guilherme, exmilitar en Afganistán, realiza un homenaje tecno al Papa Francisco por el aniversario de su fallecimiento con música electrónica para atraer jóvenes a la fe.
El cura usó este formato en la Jornada Mundial de la Juventud en Portugal 2022, presidida por el Papa, reuniendo a un millón de jóvenes con éxito, replicándose en otros países para desafiar la desconexión juvenil con la religión en Occidente.
Organizaciones católicas lo trajeron a Buenos Aires como punta de lanza para abrir puertas de la Iglesia, combinando tecnología, mensajes religiosos y espectáculo.