La ONU denuncia que Estados Unidos utiliza a México como vertedero tóxico, enviando cientos de miles de toneladas de residuos que generan basureros tóxicos y afectan la salud de niños desde el nacimiento.
Este fenómeno, conocido como colonialismo de los residuos, implica que países ricos como Estados Unidos, Canadá, Alemania, Japón y Reino Unido exportan plástico, ropa usada y chatarra tecnológica a naciones en desarrollo como Malasia, Tailandia, Indonesia, Marruecos, Ghana y Turquía, donde terminan en vertederos contaminando agua, aire y ecosistemas.
Greenpeace destaca que estas prácticas perpetúan desigualdades, camuflan emisiones y fomentan consumo excesivo, con lagunas en tratados como el Convenio de Basilea que permiten eludir prohibiciones.
Expertos proponen la economía circular para diseñar productos reutilizables y romper el ciclo, junto con mayor conciencia ciudadana y cambios legislativos.