Manuel explotó de bronca en la casa de Gran Hermano por el robo de facturas destinadas a la actividad de despedida de Fabio. Los participantes se repartieron las facturas sin dejarle nada al invitado, y Tincho y Manu aseguraron porciones mientras Danelic se escondió una gaseosa.
Manuel acusó falta de respeto y educación, destacando que todos los días cocinan para el grupo pero nadie pensó en Fabio. Panelistas como Zoe y Lola debaten si el enojo surge del resentimiento por hambre o principios genuinos, señalando que Fabio disfrutaba mientras Manuel se quejaba solo.
La discusión resalta tensiones por comida escasa en la casa, común en ediciones pasadas, pero Manuel ve en Danelic una actitud egoísta que podría agrandarse tras salvarse en placa.