La participante Jessica Maciel, conocida como La Maciel, recibió en la casa de Gran Hermano una notificación judicial por 17 denuncias de jóvenes trans por explotación sexual, regenteo y maltrato, radicadas en el juzgado federal 2 de San Martín. Su abogado doctor Chipola, designado por su marido Fede, la representa legalmente, mientras la familia asegura que todo es un armado falso financiado por una banda que ella desbarató previamente para proteger a su hermana fallecida.
En videos mostrados, La Maciel contó a sus compañeros que desarticuló una red que extorsionaba a su hermana prostituta y negó rotundamente las acusaciones: "Yo les juro que no exploto a nadie". Afirmó que la buscan joder por su exposición en el reality, ya que la quisieron destruir antes, incluso con amenazas que requirieron custodia de Gendarmería. El panel debatió su temple y resiliencia, comparándola con casos como Mavinga, Brian y Zoe, destacando que sabe procesar el shock sin desestabilizarse.
La familia, angustiada, recibió audios que probarán su inocencia y cuestiona quién pagó a las denunciantes para perjudicarla. Analizaron su entrada energética hace un mes, donde se presentó como comediante que "ya ganó" al entrar y no competiría, pero luego bajó perfil, se adosó al grupo de Andrea y perdió protagonismo tras salidas como la de Carminia y Mavinga. Ahora está en placa con Eduardo, Marcín, Nazareno, Tamara y Zunino, y el público decidirá el lunes si la expulsa.
En vivo, mostraron a La Maciel despertando pensativa junto a Lolo Foggio, reflexionando tras la noche intensa, sin mostrar desmoronamiento. El debate giró en si la gente la votará por justicia o morbosidad para verla sufrir adentro, mientras su familia insiste en que no saldrá voluntariamente.