En la cuarta cumbre progresista en Barcelona, líderes como Lula da Silva, Sheinbaum de México, Petro de Colombia y Boric de Chile defendieron la democracia frente al avance de gobiernos de derecha. El gobernador bonaerense Axel Kicillof y Wado de Pedro representaron a Argentina para frenar la ultraderecha.
Kicillof enfatizó la creatividad, solidaridad y un orden internacional sin violencia, criticando la agresión. Mencionó reuniones con oposición italiana y José Luis Rodríguez Zapatero, destacando políticas locales ante economías adversas. Expresó esperanza en un mundo turbulento.
Wado de Pedro impulsó la campaña Cristina Libre, comparando la persecución judicial a Cristina Fernández con la de Lula, y criticó las políticas económicas de Javier Milei como fracasadas. Conversó con presidentes de México, Uruguay, Colombia y planea con Brasil.
La cumbre termina con posible documento final.