La justicia dispuso allanamientos por parte de la policía de ciberdelitos ante grafitis amenazando con tiroteos en colegios de Argentina, originados en retos virales de TikTok.
Hay más de 600 denuncias y 11 imputados, con un único detenido en Carapachay, un joven llevado a su casa. Los padres se sorprenden cuando la policía llega por videos compartidos en redes vía IP.
Panelistas debaten consecuencias para los chicos, sugiriendo pintar colegios en lugar de prisión, pero alertan sobre el peligro de que pasen de broma a realidad, como amenazas de bomba.
Una licenciada atribuye el fenómeno a fallas en regulación emocional, crianza y familias sin sostén, proponiendo foco en madres contenidas, vínculos, juego libre y menos tecnología.