La justicia de Rosario cambió la carátula a femicidio seguido de suicidio en la muerte de Sofía y Valentín, ambos de 22 años. Sofía fue hallada con un tajo en la garganta en su departamento; Valentín caminó 15 cuadras, contó a una amiga que la encontró muerta y se arrojó desde un octavo piso, falleciendo en el hospital.
Los celulares revelaron un vínculo tóxico con celos, violencia psicológica y amenazas como "si me dejás me mato". Amigos notaron cambios en Sofía, quien minimizaba la agresividad de Valentín, que se golpeaba paredes o a sí mismo. No había heridas defensivas en Sofía, sugiriendo ataque a traición, posiblemente mientras dormía; él dejó una carta diciendo "no pude salvarla".
Panelistas destacan la naturalización de la violencia en parejas jóvenes, influida por hogares disfuncionales y redes sociales. Psicóloga Daniela Gasparini enfatiza celos como primera bandera roja, manipulación que hace responsable a la víctima, y urge denuncias de terceros vía 144 o 137, acompañamiento sostenido.
El caso conmueve por la edad temprana y alerta sobre violencia de género enquistada, con llamados a no minimizar indicios ni normalizar toxicidad.