Tras tregua con Irán, Benjamin Netanyahu inició conversaciones directas con Líbano, inéditas en décadas, buscando desarme de Hezbollah y paz a largo plazo, pese a ley libanesa que prohíbe interacciones con israelíes.
Luis Eduardo Bosenberg destaca que desde 1983 no se reunían, pero error no invitar a Hezbollah, clave para solución; duda de paz bilateral y de guerra civil en Líbano por síndrome de conflicto 1975-1990.
El ejército libanés no desarma Hezbollah, e Israel no lo derrota en esta cuarta guerra, como en previas.