La industria textil atraviesa una crisis grave con cierre de fábricas y pedidos de concurso de marcas emblemáticas por caída de ventas y competencia desigual con productos importados.
Panelistas critican a dueños de empresas textiles por haber cobrado precios exorbitantes durante gobierno de Alberto Fernández, superando la inflación, y ahora pagan consecuencias con importaciones más baratas.