La guerra entre Irán y Estados Unidos intensificó la escasez de gas en India al afectar el paso por el Estrecho de Hormuz, donde el país importa cerca del 90% de su gas doméstico de Qatar, Arabia Saudita e Irak.
Entre el 12 de marzo y el 7 de abril, India negoció con Irán el paso seguro de ocho barcos con 350.000 toneladas de GLP, equivalente a menos de cuatro días de consumo. Los clientes esperan horas por entregas que bajaron de 40-45 cilindros diarios a 30-35.
Vendedores callejeros como Vishal y Shanawas Alam recurren al mercado negro, donde los cilindros cuestan el doble, hasta 40-50 euros. Muchos usan carbón y leña, aumentando costos y tiempos.
Trabajadores migrantes como Mohamed Akhtar planean volver a sus pueblos por precios altos. Ashish Kumar, capitán de petrolero, murió en ataque de drones cerca de Kasab en Omán el 28 de febrero, dejando a su familia en duelo. Familias de migrantes en Golfo como Shamsa Khatun viven con angustia por ataques a plantas de gas.