Hungría lidera atracción de inversiones extranjeras con 144.000 millones de euros totales, representando 70% de su PIB anual, gracias a subsidios del 50% y impuesto a ganancias del 9%.
Empresas como Mercedes-Benz, BMW, Audi y fabricantes de robots eligen el país por salarios bajos y proximidad a Alemania. El nuevo primer ministro Peter Magyar promete subir impuestos a empresas y reducir subvenciones, lo que podría frenar nuevas inversiones, aunque fortalezca Estado de Derecho.
Atrae también compañías chinas pese a protestas antimigrantistas.