Lufthansa enfrenta oleada de huelgas de pilotos y personal de tierra en su centenario, paralizando cientos de vuelos y generando malestar en pasajeros que cancelan vacaciones.
Sindicatos exigen mejores salarios y seguridad laboral, calificando el paro como necesario ante la falta de diálogo, mientras la aerolínea lo tilda de irresponsable por condiciones económicas adversas.
Pasajeros critican la mala organización de la compañía, solidarios con protestas pero frustrados por el caos.