La guerra en Sudán, que inició como conflicto entre dos generales, ha derivado en una crisis humana masiva descrita como genocidio, con millones de desplazados y miles de muertos, pero permanece invisibilizada en los medios internacionales.
Panelistas explican que Sudán carece de atención mundial pese a su posición estratégica en el Mar Rojo y recursos como el oro, debido a la falta de intereses geopolíticos mayores y complejidad del conflicto entre grupos armados sin persecución étnica clara.
Otros factores incluyen bloqueo al acceso humanitario, regiones inaccesibles que dificultan la cobertura periodística y menor prioridad de la comunidad internacional hacia ciertas poblaciones. Actores externos como Emiratos Árabes Unidos, Egipto y Rusia proveen armamento que prolonga el conflicto.
Alberto concluye que Sudán no genera foco mediático por no tener influencia geoestratégica en sus costas ni ser un estado funcional, a diferencia de zonas como Siria o Irán clave para energía global.