La fiesta en Gran Hermano incluyó repeticiones de anécdotas como Fabio apoderándose de la pista y la actividad de argentinizando al invitado con costumbres argentinas como lunfardo y tango.
Fabio protagonizó el pogo más grande del mundo, bailó tango con Silvia y descontracturó la casa como "trabajo de diversión", aunque el panel esperaba momentos más eróticos y destacó frases como "mecha corta".
En su despedida, Fabio no concretó un beso con Juliana, quien evita avanzar por su "nino", dejando la casa en alta temperatura con chicas sin ideas para disfrazarse y anticipando el regreso de Sol.
El panel analizó el impacto en Luana, quien mantiene distancia con Fabio para preservar su juego con Zunino, y posibles intereses de Fabio en Lolo y Titi.