Europa tiene solo seis semanas de combustible para aviones debido al cierre del Estrecho de Hormuz. El 75% del jet fuel para aerolíneas europeas pasa por allí desde el Golfo Pérsico.
Los costos subieron de 800 a 1.800 dólares por tonelada, generando cancelaciones de vuelos en aerolíneas como KLM. No hay desabastecimiento inmediato, pero la normalización del suministro es incierta.
La crisis deriva directamente de la guerra en Medio Oriente y afecta la viabilidad económica de vuelos low cost.