El gobierno de Donald Trump suspendió hasta el 16 de mayo la mayoría de las sanciones contra la industria petrolera rusa, permitiendo compras de petróleo ruso por países.
La medida abarca operaciones de embarque y entrega de petróleo de Rusia, aplicable a buques sujetos a sanciones, excepto transacciones con Irán, Corea del Norte, Cuba y regiones ucranianas ocupadas como Crimea.
Esta decisión abre el juego para fortalecer la economía rusa en medio de tensiones globales.