El empresario Mieres, dedicado al calzado, expresó su profunda decepción con el gobierno de Milei porque nadie paga por los casos de corrupción que prometieron castigar, aunque banca las medidas económicas y se reinventa armando un centro logístico para e-commerce en su empresa.
Explicó que su hijo sigue en el negocio pero ya no es lo mismo para varios en el sector, y siente que el esfuerzo es en vano si no hay justicia contra los corruptos como en los escándalos recientes.
El panel debatió si separar economía de política, reconociendo que la industria sufre por importaciones pero el proceso es lento como advirtió el presidente.