En un clip de la casa, Eduardo Galán dedica a Grecia un poema improvisado sobre besos que brotan de los labios, caricias y búsquedas en la noche, inventado en el momento para conquistar.
Grecia reacciona con entusiasmo inicial, abrazándolo y alabando el romanticismo que encanta a las mujeres, pero aclara que lo ve como un abuelo y confiesa que le gusta otra persona en la casa que estaba de novia.
Eduardo muestra orgullo por alegrar a una persona afligida y se va al sol, pero el panel del programa lo tilda de cringe y vergonzoso, atribuyéndolo a su faceta de actor como con Andrea, prediciendo shows extremos.
Critican que no funcionó y que Gustavo Conti podría estar detrás de los consejos, mandándolo "abajo con un tren" al estilo abuelo loco en la fiesta.