La Policía Federal intervino en un operativo por toma de rehenes en la estación Temperley de la línea Roca, donde un hombre armado retuvo a una joven. El protocolo se activó tras un llamado a las 15 horas, evacuando la formación y desplegando personal especializado como UOF, ESAISA, Grupo GEO, bomberos y ambulancias.
El agresor, nervioso, pedía calmarse y finalmente entregó una granada FMK-2 sin tren de fuego, que fue desactivada. Lo convencieron de soltar a la rehén y lo esposaron. Tenía pedido de captura por abuso sexual.
El cabo Rodríguez estuvo en el lugar inicial. Se armaron cordones de seguridad y se dialogó con el agresor, quien escaló la amenaza desde arma de fuego a granada según cámaras y relatos.