El sindicato de vendedores ambulantes Cibara presentó una denuncia penal contra el municipio de Mar del Plata por considerar ilegal el desmantelamiento de la feria La Saladita en la playa Bristol. El operativo, realizado con más de 100 efectivos de Prefectura y agentes de ARCA, levantó todos los puestos, incluyendo los de juguetes, ceniceros y artesanías, más allá de la ley de marcas que motivó la orden judicial.
En respuesta, el Ejecutivo municipal, a través del intendente interino Agustín Neme, radicó una contradenuncia contra Cibara por cobrar alquileres ilegales a los puesteros, como un millón de pesos por puesto para abril-mayo, sin facturas ni papeles. Personal de EMSUR y Vialidad levantó cables y estructuras restantes, dejando la playa limpia.
La periodista Natalia Muñoz reportó desde el lugar que la feria existía desde los 90, con intentos fallidos de ordenarla en 2005. El conductor criticó la falta de certidumbre para los vendedores pobres, la coctelera económica del país y la ausencia de soluciones alternativas, en medio de un gobierno que prioriza petróleo y minería sobre la comida diaria de la gente.
Señaló que compradores de bajos recursos, que usaban ropa barata porque no llega a fin de mes, quedan excluidos, mientras el consumo supuestamente está en pico histórico según el ministro de Economía.