Victoria, maestra jardinera de 45 años, cautivó en Es Mi Sueño con su historia de vida en un motorhome escolar adaptado con amigos hippies y su expareja, aunque ya lo fundió.
Apoyada por su mamá Azucena y amigo Carlos, cantó con toda su energía, fuerza de basquetbolista y altura, recibiendo elogios iniciales del jurado.
En el feedback, Jimena no dio luz verde porque necesita cuatro en la segunda etapa y criticó la falta de dosificación de intensidad, aconsejando domar la energía burbujeante como hace Fabi Cantiglio en estrofas y coros rockeros.
A pesar de las observaciones, el jurado la envió al palco de la ópera entre los ocho finalistas de la noche.