Rusia lanzó su mayor bombardeo del año contra Ucrania con oleadas de drones y misiles que mataron a 19 personas e hirieron a un centenar en Kiev, Dnipro y otras ciudades. Las defensas ucranianas derribaron la mayoría pero impactos en viviendas, edificios públicos, equipos de emergencia y un histórico centro cultural en Dnipro causaron daños graves.
Ucrania respondió con drones sobre depósitos de petróleo en Crimea y el puerto ruso de Tuapse, donde murieron dos personas. El presidente Volodymyr Zelensky en Países Bajos recibió homenaje por el valor ucraniano y pidió que Rusia no quede impune.
En entrevista, el periodista Ricardo Marquina reveló escasez preocupante de misiles interceptores como Patriots, que Estados Unidos bajo Trump no entrega, dejando vulnerable a Ucrania ante misiles balísticos rusos que causan más daño. Rusia amenaza fábricas europeas de drones para Ucrania, listándolas como objetivos potenciales para sabotaje.
Supervivientes en Kiev contaron el terror de explosiones que destruyeron todo alrededor, mientras bomberos extinguían llamas en infraestructura civil.