El presidente de Estados Unidos Donald Trump anunció un alto al fuego de 10 días entre Israel y Líbano, efectivo desde las 5 horas de Washington, tras conversaciones con el presidente libanés Joseph Aoun y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
Trump invitó a ambos líderes a la Casa Blanca para las primeras conversaciones de alto nivel desde 1983 y ordenó a J.D. Vance y Marco Rubio colaborar por una paz duradera.
En Beirut, Hezbollah acepta con reservas, rechazando libertad de movimiento israelí y exigiendo retirada total, recordando violaciones previas de treguas. Netanyahu mantiene zona de seguridad amplia y no acepta condiciones de Hezbollah.
En Israel, alcaldes del norte y oposición rechazan la tregua por seguridad, acusando a Netanyahu de ceder ante imposiciones de Trump.