Donald Trump declaró que se alcanzó un acuerdo maravilloso con Irán para trabajar codo a codo y retirar 400 kilos de uranio enriquecido al 60% de Ipaján hacia Estados Unidos.
El presidente estadounidense calificó el giro como éxito de su política de presión, marcando fin de amenaza nuclear iraní e inicio de colaboración supervisada por Washington, con conversaciones de paz este fin de semana.
Sin embargo, el portavoz iraní Ismael Vagay desmintió, afirmando que el uranio enriquecido es tan sagrado como el suelo iraní y no se transferirá bajo ninguna circunstancia.
Periodistas cuestionan la credibilidad dada la historia de Trump y precedentes iraníes de rechazar traslados nucleares, aunque aceptaron límites y supervisión.
El anuncio surge en contexto de cese al fuego frágil y Estrecho de Hormuz abierto.