Sol Pérez detalla en #JuegoChino su obsesión por la estructura heredada a su bebé Marco, quien solo toma mamadera en punto o media hora y rechaza mezclar tetas tras ahogarse a los cuatro días por un "culito de leche", incidente resuelto soplando su rostro.
Describe su dieta hiperestructurada idéntica de lunes a viernes: desayuno con huevos, frutos secos y fruta; almuerzo y cena de pollo con arroz o brócoli; merienda tutucas o cereales; mate y cafés libres, criticada por repetitiva pero funcional para ella.
Confiesa crisis con Guido, quien la dejó por WhatsApp durante temporada laboral estresante; ella viajó a confrontarlo, pidió revisar su teléfono y él advirtió que significaría el fin, aunque no encontró nada y se reconciliaron tras un mes de silencio, jurando no celos más.
Habla de apuestas exitosas como carrera mediática sobre abogacía y amor con Guido; fracaso con perfume propio; primer beso en primaria idealizado que no prosperó al reencontrarse; anécdota viral Canal 26 con "Oye, tu madre, no soy yo"; tatuaje contradictorio "Fuck your opinion"; y pierde el juego chino dos veces seguidas contra el conductor.
Rechazó estudios jurídicos por riesgo y celebra look natural ahorrando en tinturas.