Un alumno de 14 años del Instituto Nueva Pompeya en Buenos Aires envió una foto de un revólver calibre 32 con siete municiones a otro compañero, quien avisó a las autoridades escolares.
La policía de la comisaría 4B revisó la mochila del chico, que no llevaba el arma ese día pero admitió haberla llevado antes y planeaba volver a hacerlo. El padre confesó tener el arma guardada en casa, encontrada en un altillo sin denunciar, para defenderse.
La policía allanó la vivienda y secuestró el revólver no autorizado. Hay operativo judicial contra el chico por amenaza virtual y contra el padre por tenencia ilegal.
Las autoridades porteñas actuaron rápido; se advierte que no es broma de chicos ni viral de TikTok, ya que puede derivar en masacre.