La justicia federal de San Martín notificó a Jessica Maciel, conocida como La Maciel y participante de Gran Hermano, dentro de la casa del reality por una denuncia de la Asociación Civil Madres de Trata que la acusa de someter a trans y menores a explotación sexual durante 10 años en Ruta 8, José C. Paz. La obligaba a prostituirse, retener dinero y someterse a inyecciones, cirugías y aceite en glúteos y pechos para mayor volumen.
La policía irrumpió en el programa para llevarla al confesionario y firmar la notificación, designando como abogado a Alejandro Cipolla. Maciel se quebró emocionalmente, alegando inocencia y que proviene de una denuncia de su hermana fallecida contra otras personas, negando su rol y acusando revancha familiar.
Denunciantes como Florencia, exvíctima, ratificaron la gravedad ante la impunidad de Maciel, desmintiendo su relato sobre su hermana cómplice y destacando 17 testigos que la señalan. La producción de Gran Hermano sabía de la causa al ingreso, ya que exige certificado de antecedentes limpios, pero estalló ahora con viralidad en redes.
Santiago del Moro aclaró que Maciel entró sin antecedentes penales y está a disposición judicial, mientras la causa avanza independientemente del show, con policía actuando pese a cámaras.