El peronismo permanece en silencio siguiendo el consejo de Napoleón de no interrumpir al enemigo cuando se equivoca, mientras la actividad económica en Argentina empieza a rebotar y revivir con récords en PBI, consumo y exportaciones.
El RIGI atrae inversiones masivas y el FMI pronostica baja inflación, con optimismo por los próximos 18 meses como los mejores en dos décadas pese al salto en precios por cambios relativos.
La política monetaria no cambió y la demanda de dinero crece, con compromiso de recortar gasto público, bajar impuestos y resistir sirenas populistas para escribir la mejor página de la historia argentina.