La discusión sobre la extradición de Pequeño Jota, alias Tony Hansen Valverde, continúa con expertos estimando que no colaborará con la justicia ni delatará a jefes superiores, asumiendo toda la responsabilidad del triple femicidio en Florencio Varela ante el juez federal Jorge Rodríguez de Morón, con plazo de 30 días para su traslado vía Interpol.
Panelistas reconstruyen que Pequeño Jota ocupa un escalón bajo en la organización narco peruana, posiblemente jefe operativo de distribución, y el crimen no fue por 30 kilos de droga decomisados sino por atraer atención de inteligencia federal al cartel grande, incluyendo mutilaciones que llaman la atención en Argentina y Perú.
Se critica la política criminal por distraerse en tenencia personal de drogas menores mientras grandes carteles operan, proponiendo derogar persecución a consumidores para enfocarse en cabecillas, centros de rehabilitación gratuitos y recordar que la droga lleva a cárcel o muerte; Uruguay regula pero limita cantidades.
Denuncian corrupción policial histórica y actual en prisiones, donde penitenciarios son obligados a ingresar kilos de merca diariamente so pena de muerte, sin garantías estatales, manteniendo el negocio global de narcotráfico y trata de personas.