Paul McCartney recuperó su bajo Hofner 500/1 de forma de violín, comprado en 1961 en Hamburgo por 125 dólares y robado en 1972 de su camioneta junto a otros instrumentos.
El instrumento, usado en hits de los Beatles como All My Loving y Come Together, y en su carrera solista, resolvió un misterio de más de 50 años. Un documental de la BBC muestra la emoción de McCartney al tocarlo de nuevo, con testimonios de su hermano y protagonistas de la época en Alemania.
Paul no era bajista original de los Beatles; asumió el rol cuando Stuart Sutcliffe dejó la banda. El bajo está en buenas condiciones tras su recuperación y suena increíble, clave en su sonido característico que inspiró a músicos como Gustavo Cerati en He visto a Lucy.
McCartney se prepara para un nuevo disco y este reencuentro representa una conexión auténtica con su historia.