El panel de Duro de callar cuestionó duramente al gobierno de Milei por escándalos como las vacaciones inexplicables de Adorni en Aruba y Yaudao, contrastándolas con la pobreza, informalidad laboral y falta de medicamentos básicos.
Denunciaron el fin del Plan Remediar, aumento de enfermedades por ausencia de vacunas y amoxicilina, paros en PAMI por pagos irrisorios de 2 mil pesos por consulta, y nafta a 2.500 pesos en el interior.
Criticaron la estigmatización de empleados públicos como ñoquis sin pruebas, expropiación de AFJP por kirchnerismo, y urgieron cohesión oficial ante malestar social creciente, advirtiendo que la grieta no resuelve problemas reales como jubilaciones y salud.
Debate incluyó informalidad al 45%, necesidad de reforma laboral, y llamados a no corromperse en crisis económica similar a Venezuela.