El PAMI atraviesa una situación financiera crítica que excede a la obra social y prestadores, impactando al jubilado como último eslabón. La entidad atiende a más de 5 millones de personas, mayoría con ingresos mínimos.
Prestadores como pymes no mantienen infraestructura por falta de pagos, generando cobros ilegales de coseguros como 20 mil pesos a afiliados sin reintegros posibles. El ministro Lugones admitió crisis mientras el director ejecutivo la niega.
El martes Economía envió 150 mil millones de pesos de una deuda de 500 mil millones, comprometiendo el resto antes de mayo. Farmacias advierten riesgo de desabastecimiento pero no hay faltante concreto de medicamentos, solo vacunas antigripales pendientes.
Problemas en ópticas obligaron pagos para anteojos y médicos de cabecera paran 72 horas por honorarios. La situación va camino a normalizarse si llega la plata restante.